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NIÑOS INDIGO Y CRISTAL

En esta seccion encontraras varias Notas de autores que estan investigando en el tema seriamente.

Nuevo material agregado el 21 de Julio del 2006

 

A continuacion algunos extractos del nuevo libro 

 

"Tiempo de dones"  

 

de Eduardo Melamud y Sandra Aisenberg:

 

 

 

Desbloqueando el potencial índigo

 

 

 

Material subido en

Junio del 2007

 

 

 

A continuacion transcribiremos

una parte del

 

Capitulo 2:


Tiempos de cambio.

 

¨En el universo lo único que no cambia es cambio constante.¨

 

 

Los cambios planetarios

En la actualidad, el sistema solar esta sometido a distintos cambios de vibraciones que afectan directamente a nuestro planeta.
Esto provoca manifestaciones que nos influyen directamente, como los cambios climatológicos, topográficos, los movimientos de las capas geológicas y la existencia de lava por debajo de la corteza terrestre, entre otras. Pero lo más importante es la nueva frecuencia electromagnética que está recorriendo la tierra.

El planeta posee una atracción interna que se denomina magnetismo y que tiene la función de mantener "pegados" los objetos sobre la tierra. Este campo magnético se extiende mas allá de los diferentes estratos atmosféricos, cubriendo y protegiendo la vida dentro y sobre la tierra.
Investigaciones científicas han demostrado que el magnetismo terrestre esta fluctuando. Según estudios de la Nasa, los centros de Investigación Geológica y de Ciencias Naturales, han descubierto que los cambios en el sistema solar han producido alteraciones en el campo magnético de la corteza terrestre y que han disminuido en gran escala.

Por otra parte, los científicos también han estudiado y observado que la actitud de la flora y fauna está cambiando en estos días. Han visto que los animales están modificando sus rutas y hábitos migratorios. ¿Por qué? Han descubierto que los meridianos de latitud y longitud que dividen el planeta de acuerdo a los Polos del Norte y Sur y de la geo-energía que circula entre ellos, es diferente. A través de estudios geológicos se ha llegado a la conclusión de que se esta desplazando el eje terrestre.
Se ha corroborado que los efectos de dicho desplazamiento impactan sobre las costumbres y los hábitos de todos los reinos sobre el planeta.

Los seres humanos también sufrimos los efectos de esta variación magnética, en nuestra estructura física y mental. Los cambios en el planeta y en el medio ambiente no solo afectan a las moléculas en nuestros cuerpos, sino que también afectan a los receptores en nuestros cerebros. Debido a que normalmente no tenemos conciencia de estos cambios, los efectos pueden provocar en nosotros indecisión e inestabilidad.

Se trata de entender que ésta pasando en nuestro cuerpo y con nuestra energía, en estos tiempos de cambio.

 

 

 

Modificaciones en el aura

y en los chakras.

 

El cuerpo físico produce bio-energía que genera un campo electromagnético a su alrededor, denominado aura. Este ya ha sido corroborado por la ciencia, fotografiado, calculado y medido. Este campo energético está directamente vinculado con el campo geomagnético de la tierra. Por lo tanto, cualquier cambio sobre la capa terrestre se sentirá sobre el cuerpo físico y obviamente afectará las funciones del sistema nervioso central. ¿Como? Si decíamos que la gravedad de la tierra existe para mantener los cuerpos sólidos sobre ella, esta gravedad es muy importante para los cuerpos que viven en el plano terrestre, pues los sujeta físicamente. Ahora vemos que el porcentaje de gravedad y suspensión sobre la tierra está variando y se dirige hacia la declinación de la misma. Por lo tanto, los cuerpos físicos tienen menos residencia gravitacional... siendo así nos preguntamos ¿Qué le pasa a un cuerpo cuando su sistema nervioso tiene menos presión magnética?

Se siente más ligero, menos presionado. Cuando el sistema nervioso tiene menos presión corporal, es capaz de establecer mayor contacto con las glándulas superiores del cuerpo. Las glándulas hipófisis y epífisis al tener menor presión gravitacional son capaces de segregar hormonas que favorecen las actividades psico-espirituales del individuo. Estas dos pequeñas glándulas están internamente conectadas con los chakras sexto y séptimo. Entre ellas mismas existe un canal por el cual se comunican y cuando ellas se desarrollan apropiadamente, el cerebro y el cuerpo calloso se abren más y más, dando así como resultado una mejor actividad nerviosa, ya sea celular o funcional.

Por otro lado, cuando la gravedad es menor, la energía bio-eléctrica del cuerpo es mayor, lo que da al mismo y al sistema nervioso, mayor libertad de actividad generando una mayor velocidad vibratoria .Esta circulación bio-eléctrica favorece al cuerpo aúrico de la persona y a su vez ayuda a la expansión psíquica del individuo que de no poder ser adecuadamente canalizada generara bloqueos físicos, psicológicos y energéticos.

¿Por que? Por que los cambios planetarios están produciendo en los seres humanos una mayor circulación de la energía en los chacras superiores de donde proviene la información proveniente de los planos sutiles, si los chacras superiores no logran equilibrarse con los medios y bajos se producirá un desequilibrio en el sistema que nos ocasionara diferentes tipos de trastornos psíquicos, seria como poseer una gran antena satelital recibiendo miles de canales de todo el mundo, conectada a un viejo aparato de televisor blanco y negro con capacidad para 4 o 5 canales .
La energía del cuerpo funciona como un circuito electromagnético, que depende de la interacción de dos polaridades, positivo (yang), y negativo (yin), que deben mantenerse en equilibrio para que la salud psicofísica se manifieste.

 


Causas y efectos del

desequilibrio en los chacras



En épocas anteriores cuando el magnetismo planetario era mayor , los seres humanos habían desarrollado diferentes tipos de métodos para subir la energía hacia los chacras superiores, para dar un ejemplo la meditación y el ayuno era una manera efectiva de disminuir el arraigo del cuerpo físico en la materia obteniendo una mayor conexión con el sexto y séptimo chakra son los encargados de conectar los planos de conciencia superiores, cosa que ahora resulta absolutamente peligroso e innecesario , como hemos dicho anteriormente la energía tiende a subir por si misma, el desafió en estos tiempos es mantenerse conectados a los sutil sin sacar los pies de la tierra.

Generalmente los desequilibrio energéticos en estos tiempos nos sobreestímala la percepción pero nos deja insensibles, esto es uno de los desequilibrios mas comunes en estos tiempos.

Los chakras se desequilibran cuando un individuo padece conflictos emocionales no resueltos. Esto hace que la región corporal asociada con este chakra, incluyendo sus órganos y glándulas, se vea afectada por insuficiencia del caudal de energía sutil nutritiva. Si el bloqueo del chakra resulta crónico, transcurriendo el tiempo causara desequilibrio celular y enfermedad.
Cuando el cuerpo emocional del individuo presenta una alteración esta se traduce en un déficit en el flujo de la energía vital que se manifiesta través de un chakra determinado.

Otro factor de desequilibrio es el stress crónico que se produce por no poder canalizar nuestras capacidades o por haber padecido un hecho traumático que llega a alterar el flujo de nuestra energía sutil. Por ello el estado de nuestros chakras influye sobre nuestros estados de ánimo y nuestra conducta, debido a los influjos hormonales sobre la actividad de nuestro cerebro.

Hasta hace algunas décadas era muy común que un trastorno emocional o un trauma no resuelto derive en una depresión, la depresión desde el punto de vista energético no es otra cosa que un estancamiento de energía entre los chacras que se sitúan por debajo de los pies hacia la boca del estomago y desde el punto de vista de la energía se ve claro a que se refiere la frase “caer en un poso depresivo”

En estos tiempos cuando la circulación de la energía se bloquea por causa de un trastorno emocional es mas común que recorra el camino opuesto, o sea que comience a generar una sobrecarga de energía en los chakras superiores acarreando una amplia gama síntomas que confunden a los especialistas que desconocen el plano energético.

 

 


Cambios en la energía del cuerpo.

 

“Lo que usted no puede saber en su cuerpo no lo puede saber en ningún otro sitio.”
Los Upanishards.


Nuestro sistema nervioso y electromagnético, al ser más ligero, con menos presión, favorece que la actividad psico-espiritual sea mayor dentro de la consciencia de los seres humanos. Esto genera alteraciones físicas para que el paralelismo psíquico, físico y espiritual tome realidad.

Entre los síntomas mas frecuentes encontramos:

Repentino rechazo a la gente y al medio ambiente: una persona que ha sido anteriormente sociable y activa de pronto se da cuenta que no puede soportar estar en centros comerciales o en ambientes muy llenos de gente.

Incremento de las habilidades psíquicas y de percepción; muy frecuentemente se manifiesta en la habilidad de casi “oír” los pensamientos y sentimientos de otros. Eso puede ser desconcertante si la persona imagina que todos los demás también pueden leer sus pensamientos y sentimientos.

Además también se desarrolla una extrema sensibilidad a las energías negativas en ciertos ambientes o personas, incluyendo la incapacidad de tolerar a cierta gente que antes había estado cerca.

Esta sensibilidad puede llevar a ataques de pánico o a ataques de ansiedad. Esto puede suceder en cualquier momento, incluso cuando la persona se despierta en la noche. Con frecuencia no hay una razón válida para sentir el ataque, pero la persona repetidas veces intentará encontrar una causa.

Otro cambio notorio es la aparición de ansiedades obsesivas. Por ejemplo, la sensación casi real de que todo está por desaparecer, el mundo y los seres humanos.

Surge una obsesiva necesidad de entender lo que está sucediendo, lo que conduce a que la mente se vuelva hiperactiva y la persona tema haberse perdido o sufra de “agotamiento mental”. Además, se manifiesta el temor de estar volviéndose demente y de ser incapaz de hacer frente a la vida cotidiana en el futuro.

También surge la depresión sin razón, o relacionada con el estado de crisis.

A veces los patrones de sueño se descompaginan. Pueden aparecer tres o más interrupciones en una noche, o alrededor de las 3 de la madrugada..También se manifiestan sensaciones de extrañas ondas de energía eléctricas a través del cuerpo. Muchas veces estas energías están asistiendo el proceso de “reconexión” del cuerpo para que sea capaz de portar energías superiores.

Es común que también aparezca la desorientación o el sentirse “fuera de lugar”. Eso es debido al cambio vibratorio del planeta

Suele observarse el Incremento del apetito y el consecuente aumento de peso. Eso es porque el cuerpo necesita grandes cantidades de energía para suministrarle fuerza al proceso. O bien, la disminución total del apetito por falta de contacto entre el cuerpo físico y el cuerpo energético.

 

 

Proximamente:

Los cambios en el cuerpo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

otras secciones del mismo libro:

 

 

 

 

Nuestra experiencia.

 

Antes de comenzar este libro queremos  compartir con ustedes, el camino que

hemos recorrido  para llegar a este presente, deseamos que sirva para impulsar

la apertura de vuestro propio potencial.

 

Luego de haber trabajado  un largo tiempo con niños, utilizando  la técnica de “decodificación de la memoria celular”, nos dimos cuenta que ellos no podían

avanzar mas allá de las limitaciones que les ofrecía el medio en donde  les había tocado desarrollarse. A esta altura se nos hacia evidente que ellos traían un

nuevo “código” y que el no poder descifrarlo estaba produciendo dudas  y contradicciones tanto en los profesionales de la salud, como en el sistema

educativo pero sobretodo en la familia.

 

Sentimos que  nuestra tarea consistía en hacer un puente entre  los niños y los

adultos y comenzamos a trabajar con los niños, los  padres y los docentes de

forma integrada con muy  buenos resultados. Nos dimos cuenta que habíamos tomado el camino adecuado ya que  los beneficios tardaron  poco tiempo en

hacerse evidentes.

Pero también era evidente para nosotros que  había un lugar en el corazón

de los niños al cual no habíamos tenido  acceso ya que todavía había muchas

preguntas sin respuestas.

Nos dimos cuenta que nos habíamos topado con una segunda barrera que no

era otra que nuestra propia limitación.

 

Comenzamos un proceso de desbloqueo sobre nosotros mismos que duro casi

un año, durante ese periodo dejamos de trabajar, y nos  avocamos

exclusivamente a la investigación.  Fue un año duro y de gran aprendizaje en donde  tuvimos que pasar por los mismos lugares dolorosos que nos habían detenido en nuestro

pasado, tuvimos que soltar nuestra historia y deshacernos de los “dramas

personales” que estaban tapando nuestras capacidades.  Comprendimos que

no éramos victimas de nuestra realidad si no los creadores de ella, que el mundo 

esta lleno de señales  que debemos aprender a seguir para entrar en sincronía 

con el.

 

Cuando estábamos listos todo se dio por añadidura, volvimos a empezar desde

un lugar distinto, los chicos fueron los primeros en responder y sus cambios

fueron notables,  comenzaron a acercarse docentes y terapeutas, tuvimos experiencias exitosas en instituciones escolares, publicamos  dos libros Niños Índigo y Niños Cristal que han ayudado a la gente a reconocerse, a sentirse

menos solas en la diferencia.

 

Llevamos ya  4 años dando el taller de  “desbloqueo de dones “que nos confirma

día a día que todos tenemos un tesoro que debemos encontrarlo y ofrecerlo al

mundo para tener las manos libres y recibir las bendiciones que nos regala el

universo ya que todos somos seres especiales todos somos seres de luz.

 

 

 

 

Por que escribimos este libro.

 

En esta nueva era se esta despertando en toda  la humanidad el potencial índigo,

y cada vez mas gente se nos acerca consultándonos ya sea por sus hijos o por

ellos mismos como adultos, nos cuentan que aunque no llegan a reunir  todas las características descriptas en nuestros libros anteriores, sienten  una gran

apertura de conciencia sobretodo en  este ultimo tiempo, cuentan que se están

despertando en ellos capacidades que le han cambiado notoriamente la manera

de percibir la realidad y a la vez una fuerte necesidad de desarrollar todo su

potencial.

 

Cuando en nuestras conferencias decimos que los niños índigo vienen a

cambiar los paradigmas en la humanidad, notamos que genera una gran

esperanza  en  la audiencia, daría la impresión que con la llegada de los seres

de la nueva generación nos levantaremos una mañana en una realidad distinta,  en

un mundo mejor.

Pero si los niños vienen a cambiar los paradigmas debemos preguntarnos pues, ¿Quiénes son los que están sosteniendo el antiguo paradigma?

La respuesta es evidente, nosotros los adultos y demás esta decir  que para que

ellos puedan cumplir exitosamente su tarea los que debemos cambiar somos nosotros.

 

 Estos niños están aquí para permitirnos descubrir nuestra propia Vibración

Índigo. Todos tenemos la posibilidad de ser potencialmente Índigo. La

frecuencia está ahí; todo depende del nivel de apertura al cambio que cada uno

de nosotros esté dispuesto a asimilar. La Frecuencia Índigo está a nuestra disposición para que la integremos en nuestras vidas.

No importa la edad que tengamos, cuanto mayor sea nuestra  apertura de

conciencia, cuanto mayor sea nuestra capacidad para desarrollar la certeza de Nuestra Verdad, cuanto más confiemos en las cualidades de nuestro hemisferio derecho... mejor integraremos la Frecuencia Índigo y contribuiremos al cambio frecuencia de este este planeta.

 

Todos somos índigo o cristal o seres de luz, no importan las denominaciones.

Cada uno de nosotros estamos en diferentes etapas de nuestra propia evolución, todos nos influenciamos mutuamente.  Todos traemos algo para ofrecer al

mundo para transformarlo en un lugar mas bello y si nos animáramos a

entregarlo estaríamos preparados  para  recibir algo de el.

Para iniciar este proceso primero   es indispensable conocer  que esta

sucediendo  planeta, tanto a nivel físico, como energético.  . . Saber “leer” las

señales de los tiempos es clave para poder  vislumbrar  nuestras

potencialidades y manifestarlas.

 

Es por eso que escribimos este libro. Porque se trata de entender  como  el

proceso planetario que estamos viviendo es una  oportunidad para   descubrir 

que estamos llenos de dones que solamente hay que aprender a desbloquear.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En otra seccion del Capitulo 1 dice:

 

 

 

 

 

Integrar los hemisferios

El potencial índigo esta relacionado con la activación  del hemisferio derecho y              su integración con el hemisferio izquierdo del cerebro.

El cerebro humano está dividido en dos hemisferios. El hemisferio izquierdo           esta relacionado con las funciones de: escritura, lógica, razonamiento y         música rítmica. El hemisferio derecho se relaciona conlas funciones de       intuición, emociones, imaginación, creatividad artística y la música melódica.

 Poniéndolo en palabras sencillas existe un hemisferio que PIENSA y otro           que SIENTE.

 

 

Hemisferio Izquierdo

Lógica
Intelecto
Razonamiento
Memoria
Pensamiento Matemático
Música Rítmica

 

 

 El hemisferio izquierdo      del cerebro controla el  lenguaje y los  pensamientos lógicos. A  la inversa, el hemisferio derecho del cerebro es reconocido por ser el que está involucrado en la creación de imágenes y también en lo que llamamos "emisiones" de inspiración

  Hemisferio Derecho

 Emociones
 Intuición -          Imaginación
 Sensibilidad Artística
 Formas Espaciales
 Música

 Espiritualidad

 

 

 

 

 

 

 

Como podemos observar las estructuras de la sociedad están enfocadas              en desarrollar más el hemisferio izquierdo que el derecho, ya que en              nuestra sociedad se valoriza mas el intelecto que el sentir y en la              educación  dedican mucho tiempo a memorizar, razonar, resolver              problemas matemáticos y ¿Qué hay de los sentimientos y la intuición?...¡Nada!

De hecho la mayoría de nosotros tiene una excesiva actividad del              hemisferio izquierdo con respecto al derecho,

 El hemisferio lógico  (izquierdo) forma la imagen del todo a partir de las partes y es el que se ocupa de analizar los detalles. Este hemisferio emplea un estilo de pensamiento convergente obteniendo nueva información al usar datos ya disponibles, formando nuevas ideas o datos convencionalmente aceptables.

El hemisferio derecho, también llamado holistico, procesa la información               de manera global, partiendo del todo para entender las distintas partes                que componen ese todo. El hemisferio holístico es intuitivo. en vez de               lógico, piensa en imágenes y sentimiento Este hemisferio emplea un estilo           de pensamiento divergente, creando una variedad y cantidad de ideas nuevas, más allá de los patrones convencionales..

Las personas con predominio del hemisferio derecho son emocionales,      intuitivas, poco dadas a razonar, en algunos casos extremadamente sensibles y perceptivas. Estas personas suelen sacar conclusiones por lo que sienten y no    por lo que piensan; pese a ello, cuando siguen la voz de su intuición,     generalmente no se equivocan.

En oriente llaman al hemisferio izquierdo "El día", porque para las personas        con este hemisferio dominante, todo es claro bajo la luz de la razón; en cambio al hemisferio derecho lo llaman "La noche", porque tiene que ver con la intuición,     con lo que se siente, y no se puede explicar a la luz de la razón. Sin embargo,    para la educación occidental, las personas con hemisferio izquierdo         dominante  mas desarrollado han sido hasta hace muy poco tiempo        valorizadas como  las mas inteligentes,  mIentras que

 personas con hemisferio derecho dominante, donde están presentes          emociones y sentimientos, han sido desvalorizadas.

Activar  nuestro hemisferio creativo

"En los momentos de crisis sólo la creatividad es más importante que el conocimiento”

 

 Allbert Einstein

 

 

La creatividad  no sucede en abstracto ni es virtud exclusiva de artistas ni genios. Todos somos creativos, pero regularmente somos creativos solo en ciertas     áreas de nuestras vidas y de manera casi accidental.

Vivir siendo más creativos implica vivir una vida más alegre, pues resolvemos nuestros problemas desde nuevos puntos de vista aprendiendo de ellos en vez             de sufriéndolos.

 

La creatividad  nos reaviva, nos abre a las posibilidades nuevas y a ver como nuevo lo ya conocido. Nuestra actitud cambia, nos hacemos más observadores y nos libramos de miedos y prejuicios para afrontar nuestra vida con pasión y seguridad. Esta seguridad nace de saber que contamos con nosotros mismos y nuestros recursos más altos.

 

Descubrir tu creatividad es descubrir que al igual que el universo tus     posibilidades son infinitas, reales y significativas y solo es necesario aprender a confiar en nuestra intuición.

 

Confiar en la intuición:

 

   "La intuición y no la razón atesora la clave de las verdades fundamentales"

Buda.

 

              “La intuición es la fuente del conocimiento científico.

               Aristóteles

 

 

En el milenio pasado, se opacaba la importancia que tenía la intuición porque todo lo que no era concretamente comprobable se desdeñaba. Con esa actitud afianzamos nuestro alejamiento de nuestra esencia, nos desconectamos de nuestro corazón sustituyendo nuestra valía por elementos de aprobación externa.

 

La intuición es la voz del alma, que, a través del lenguaje del corazón, nos permite establecer contacto con nuestra inteligencia superior, nuestra guía y dirección de lo que verdaderamente somos.

 

 En psicología y las ciencias cognitivas, se le llama intuición al conocimiento que no sigue un camino racional para su construcción y formulación, y por lo tanto no puede ser explicado o incluso, verbalizado. La persona puede relacionar ese conocimiento o información de experiencias previas, pero por lo general es incapaz de explicar porqué llega a una determinada conclusión. La intuición suele presentarse más como reacciones emotivas repentinas a sucesos, o sensaciones, que como pensamientos abstractos elaborados.

 

Esta capacidad parece ser algo más que una habilidad extrasensoria. Si nos atenemos estrictamente a su definición "es la percepción íntima e instantánea de una idea o verdad. O la facultad humana de entender algo sin razonamiento, lógica o sentidos." Bajo este punto de vista, cualquiera de nosotros, sin necesidad de ser videntes, experimentamos alguna vez en la vida ráfagas de comprensión intuitiva.

 

Como las estructuras sociales fueron conformadas valorizando las cualidades del hemisferio izquierdo  nuestra conciencia se  acostumbro a desechar todo cuanto no proceda de la lógica, y no solemos ser conscientes de estos mensajes. Sin embargo  en estos tiempos se esta activando cada vez mas esta capacidad  si aprendemos a confiar y manejarnos  a través de ellos notaremos que estos llegan acompañados de un sentimiento de certeza inconfundible.

 

Hay cuatro formas  básicas en que se manifiesta el pensamiento intuitivo:

 

·      Psíquicamente: Cuando se "olfatea" un peligro inexistente hasta el momento.

·      Emocionalmente: Cuando sentimos atracción o rechazo inmediato por alguien o algo),

·      Mentalmente: Cuando encontramos instantáneamente una solución a un problema intelectual.

·      Energéticamente: cuando se produce una iluminación o una revelación.

 

En realidad, filósofos, músicos, artistas y científicos de todos los tiempos, desde Arquímedes a Einstein, pasando por Newton, deben a su intuición importantes descubrimientos o la inspiración de sus mejores obras. Por citar algunos de la larga lista recordemos a Gustav Mähler, quien afirmaba: "yo no elijo lo que compongo, lo que compongo me elige a mí"; a Einstein, quien llegó a decir que "a la hora de hacer ciencia lo único valioso es la intuición"; o Dalí, que esperaba siempre para pintar "el momento en que se produjera el delirio de lo instantáneo, a través de una actitud activa sistemática y sabia ante los fenómenos irracionales".

 

Si aprovechamos la  posibilidad que traen en nosotros los  cambios planetarios aprendemos a honrar nuestra intuición  y podremos  ver el mundo en forma creativa y receptiva.

El ser intuitivo significa estar alineado con la verdadera naturaleza del Universo.

 

Las nuevas generaciones ya vienen con mayor desarrollo de su intuición  porque utilizan un mayor porcentaje del cerebro y una mayor relación entre el lóbulo izquierdo y derecho. Y en estos tiempos se esta activando en nosotros  de la     mano de los cambios que están sucediendo en nuestro planeta.

 

 

 

 

 

 

 

 

OTROS ARTICULOS:

 

 

 

 

 

POR NINA  LLINARES

Desde hace poco tiempo, quizá desde dos años hacia acá, se empezó a hablar de los Niños Indigo, también llamados Niños de las Estrellas, en diferentes países, en diferentes continentes a la vez y este interés se expandió, se difundió a través de todas las corrientes denominadas "Nueva Era".

La misma palabra "Niños Indigo", impacta, despierta el interés, motiva a toda persona relacionada con niños ...¿Por qué?

Pues porque todas las personas tenemos presente un hecho común: nuestros niños, ya sean hijos, sobrinos, alumnos o pacientes...son diferentes; esto es un hecho. Todos nos hemos dado cuenta.

Y al oír este término, nuestro corazón y nuestra mente recibe un mensaje no racional: asociamos este término "Niños Indigo" con las características no comunes de nuestros niños y queremos saber más...esperamos en este termino la respuesta sin preguntas a :

¿será lo que define a ...un hijo...un sobrino...un nieto...a mis pequeños alumnos...mis pacientes cuando me hablan de las peculiaridades de sus hijos?...

Y prestamos atención. Y nuestra mirada va cambiando y llenándose de brillo.
Y nuestro corazón abre el archivo de comprensión: ¡¡ Si, eso es, por fin alguien me esta hablando de algo que me es familiar, conocido .

Pero el termino Niños Indigo abarca más, mucho más porque cuando nosotros, los adultos, leemos, escuchamos, nos interesamos por las características de estos niños, descubrimos algo maravilloso: ERAMOS ASI EN NUESTRA INFANCIA.

Siempre me preguntan: ¿tu crees que yo puedo ser Indigo si ya tengo 18 años, 20 años, 30 años, 50 años...

POR SUPUESTO QUE SI.

Los Niños Indigo ya tienen intrínseca una madurez emocional que les hace distinguir naturalmente lo que pertenece a lo material lo que ven sus ojitos abiertos y lo que es sutil (lo que perciben sus ojitos ) cuando enfocan la mirada de otra manera, mirando sin ver, sintiendo en todo momento lo que es de una realidad ordinaria y lo que es de más allá de la realidad ordinaria. Para ellos todo esto es normal.

Para nosotros, para todos los que estamos aquí, LO FUE, por eso lo recordamos, de alguna manera lo recordamos a través del sentimiento.

Lo que ocurrió es que nuestros padres no eran con nosotros como nosotros somos ahora con nuestros hijos.

Para nuestros padres, lo más importante era educarnos con normas de supervivencia, es decir: que tuviéramos seguridad, que nos procurásemos una carrera o profesión segura y que tuviéramos cubiertas nuestras necesidades materiales. Nos trataban como lo que éramos: niños sin derecho a opinar sobre cosas de adultos, niños a los que se tenia que educar para que siguieran un engranaje de NORMAS socioculturales.

Pero todos nosotros éramos los precursores de los Niños Indigo: no éramos "normales", éramos BUSCADORES, no sabíamos lo que buscábamos.

El resultado de esta búsqueda no ha acabado...evidentemente...por eso estamos hoy aquí.

La Frecuencia Indigo es una vibración elevada que contagia de claridad, armonía, profundidad, solidaridad y paz todo cuanto hay de material, de denso y excesivamente solidificado a su alrededor. Y para ello, como decía, solo tenemos que permitir que ese niño de las estrellas que vive y vivirá siempre dentro de nosotros mismos, se exprese y disfrute llevando a cabo lo que realmente vino a hacer aquí a este planeta maravilloso, planeta Azul Azul Indigo, dando un salto frecuencial necesario que este planeta deje de ser una escuela de aprendizaje a través del dolor y recupere en perfecto equilibrio y armonía su auténtico lugar evolutivo: donde se puedan aprender muchas, muchas cosas a través de la consciencia y no a través del dolor, la limitación.

si tu quieres elevar tu vibración, ser mas consciente de tu vida, de la vida y de ti mismo, tendrás que desbloquear todo el potencial que te trajiste en esta vida para convertirte en un vórtice de vibración sanadora.

Deja que se exprese tu potencial Indigo, tu niño Indigo, tu herencia de las Estrellas, se encuentra en ti: no está afuera ni lo tiene nadie mas que tú. SOLO HAY QUE DESBLOQUEARLO.

Las técnicas que aplico están detalladas en mis libros del Masaje Atlante y no son exclusivamente para Índigos; es más, en la mayoría de ocasiones, la persona interesada por este tipo de técnicas ya sea como alumno o como paciente, no sabe que es índigo; sólo sabe que está siguiendo unas "señales" .

A continuacion parte de un Articulo muy esclarecedor, de la misma autora.

En mis actividades cada vez más llegan padres, profesores, maestras, psicólogas y psicólogos que tienen la confusión entre, por ejemplo: ¿Todos los niños hiperactivos son índigo?… Pues no. ¿Todos los niños que tenemos a nuestro alrededor son índigo? No. También está el tema de los papás: los papás están desorientados. La gran suerte que tenemos es que la mayoría de los papás se informan; pero aún a pesar de la información, papás abuelitos, cuidadores, etc., todo el mundo relacionado con el tema infantil se informa, pero por mucha información que se tenga, hay muy poca información clarificadora y mucha confusión con respecto al tema de los niños índigo.

 

La expectativa de los papás siempre va a ser que cualquier profesional, cualquier persona para ellos creíble, acreditada, les diga: “su hijo es especial”… Eso es lo que nos gustaría oír a todos nosotros de nuestros hijos, pero lamentablemente no es así… En mi experiencia profesional, llegan muchos papás que tienen un hijo bien raro, un hijo psicótico o un hijo con necesidad de ser tratado a nivel de un psicólogo, un terapeuta vibracional, un terapeuta holístico, o incluso, tratado por un endocrinólogo, pues tiene muy lentas funciones hormonales, e incluso problemas psicomotores y se empeñan en calzarle la etiqueta “índigo”… No es así: no todos los niños raros son índigo, ni todos los índigo son raros… Evidentemente hay un mayor nivel de información tanto en colegios como en papás y en los profesionales de las técnicas holísticas, pero aún así la confusión sigue estando presente, y además yo no quiero ser pesimista ni mucho menos: estoy solamente haciendo un recorrido en la exposición para que sepamos ubicarnos en qué momento estamos con respecto a los niños índigo: dónde estamos situados en estos momentos.

 

Como todo tema infantil, siempre va a suscitar oportunismo, todo el mundo sabe de índigos, todo el mundo tiene niños índigo, todo mundo en casa tiene uno o dos o doce niños índigo, y no es así… No se está tratando este tema con la seriedad que se merece.

 

¿Qué es ser un niño índigo? Yo doy por hecho de que ustedes ya están informados pero puede ser que no, y no tengo el porqué darlo por hecho. Un niño índigo es un niño que tiene y expresa la frecuencia índigo… ¿Y qué es la frecuencia índigo? Es la vibración del chakra del entrecejo. ¿Y qué es un chakra? Según la medicina tradicional china, que es la medicina más milenaria, seria, veraz y con resultados de cambios que existe: la medicina oriental. Según la medicina oriental, nuestro cuerpo está formado por energía eléctrica y energía magnética. Tenemos y vivimos constantemente dentro de un campo electromagnético formado por 72,000 posibilidades de conexión, posibilidades, canales que interactúan formando nuestro entramado energético. Donde coincide todo este entramado energético o aura es sobre la línea media imaginaria de nuestro cuerpo, configurando lo que se llaman los vórtices energéticos o chakras. Sistema de chakras es el sistema de vórtices energéticos en el que se basa la acupuntura, la digitopuntura, la kinesiología, etc. Tenemos siete vórtices energéticos. Si cada uno se tradujese en longitud de onda en relación a un color, daría un color determinado dentro del espectro de la misma gama que nuestro arco iris. ¿Por qué no se ven? ¿Por qué no vemos nuestras auras, nuestros chakras? No los vemos porque están formados por la partícula más pequeñita que existe: el electrón, y el electrón no es visible ante la mirada ordinaria. O sea que no tienen la suficiente masa material como para verse. Por lo tanto, los chakras no los podemos ver a menos que tengamos visión aural o seamos videntes. Si tradujésemos en color el chakra del entrecejo, que unifica las cualidades del hemisferio derecho y del hemisferio izquierdo, veríamos que tiene el color índigo, azul cobalto… Los llamados “niños índigo” nacen ya con este chakra, con este vórtice energético y por añadidura las cualidades de ambos hemisferios cerebrales más desarrolladas de lo normal.

 

Todos los seres humanos tenemos la posibilidad de desarrollar nuestro chakra índigo, nuestro chakra del entrecejo. ¿Qué es tener desarrollado el chakra del entrecejo, el chakra índigo? Es vivir de una manera diferente a la manera material, a la manera razonable, a la manera intelectual, a la manera materialista de ser, sentirse y relacionarse con los demás y con la vida. ¿Y por qué? Pues porque nuestra capacidad cerebral no solamente abarca nuestro hemisferio izquierdo racional, intelectual, sino que también abarca nuestro hemisferio derecho, con todo su potencial y cualidades atemporales, intuitivas, psicomágicas, conscientes de realidades más allá de lo que ven nuestros ojos o tocan nuestras manos o perciben nuestros demás sentidos. Estas capacidades unificadas alternativamente son las que tiene potencialmente todo ser humano, en forma latente pero por desarrollar según tenga o no inquietudes espirituales; y cuando defino “espirituales” no tengo ninguna intención de que sea entendido con connotaciones religiosas ni místicas: me refiero a ser consciente… Consciente de que aquí pueden haber presencias angélicas, guías, etcétera. Cuestiones que la mente racional rechaza pero que son verdad aunque no nos las creamos, y que el niño índigo, el adolescente índigo o el adulto índigo tienen tan integradas como podemos tener nosotros integrados el que sólo existe lo que vemos y tocamos. Para ellos es completamente normal y natural el saberse de otros planos, de otros planetas, saberse en contacto con seres de la naturaleza como las hadas… Ver y sentir a los ángeles, saber que la muerte sólo es una manera de nacer a otra realidad, etc., etc. Y este tipo de información, para ellos tan natural, en algunos padres puede dar miedo, y tratan de taparla. …

 

 Dándoles medicación llamada “droga legal” a nuestros hijos si son índigo, sólo conseguimos atrofiarles sus capacidades glandulares de secreción hormonal tanto del hipotálamo como de la hipófisis y la pituitaria; es decir, de las glándulas que están en el cerebro, las glándulas que sirven para todo lo relacionado con el intelecto pero también para todo lo relacionado con la creatividad, con la intuición, con la sabiduría del corazón.

 

 

DIFERENCIA ENTRE NIÑO HIPERACTIVO Y NIÑO INDIGO

 

Tengan en cuenta todo el tiempo que un índigo puede pasar temporalmente fases, etapas o años como hiperactivo, por no haber sido comprendido. Y también que muchos hiperactivos, potencialmente, pueden ser índigos.

 

En primer lugar: la medicina oficial no tiene ni idea sobre cómo se puede paliar (¡paliar sí, hombre, medicando!), o mejor dicho, no tiene ni idea de dónde viene el Síndrome de Déficit de Atención, la hiperactividad, y lo único que se atreven a hablar, a decir es a nivel científico, que “los neurotransmisores, que son las células neuronales, del sistema nervioso central, a nivel biológico tienen una disfuncionalidad, y que esta disfuncionalidad hace que el niño sea un auténtico torbellino, y que normalmente preguntando a mamá o papá, también ellos eran así en la infancia”. Y los abuelitos y las abuelitas dicen: “si es que es igual, es un demonio, es igual que su padre o su madre cuando era pequeño”… Por lo tanto, la hiperactividad no es algo de estos años, no es algo de hace poco, sino que es muy antigua, la hiperactividad. ¿Y qué pasaba antes con los niños hiperactivos? Pues nada, no había psicólogos, y por lo tanto tampoco había traumas… Claro, claro… Y los niños jugaban en medio de la calle (y yo he jugado a pedrada limpia, con botellas vacías de cerveza – y no soy tan mayor –), y cuando alguien llegaba llorando a casa, con un descalabro aquí, o con la rodilla al aire, pues su madre o su padre lo han curado, y ya está… Ahora en mi país por lo menos, denuncias que salen hasta en los periódicos, y no digo nada si es que eso pasa en un colegio, etc.

 

Bien: pues ahora los médicos ante la avalancha de preocupación de tantos padres y madres en tantos países que van a ver al profesional de la salud; ante tantos profesores y profesoras, maestros y maestras que se quejan de que los niños hiperactivos les descontrolan a los demás, que están más normales, pues ya los médicos han dado una explicación, que es lo que dije antes: “el hiperactivo no se puede concentrar en ningún lugar, no se puede concentrar porque tiene una falta, una disfunción neurobiológica del sistema nervioso central, basada en que sus neurotransmisores no interactúan bien, y eso da como resultado el hecho de que su comportamiento sea bastante antisocial…

Esto asusta… No me digas que llevas a un especialista o a la psicóloga o al psicólogo de su colegio y te dice: “tu hijo necesita Ritalín, tu hijo necesita ser medicado porque no lo puedo soportar, en la clase me descontrola a todos los demás; tu hijo se tiene qué adaptar… tu hijo es un niño problema… Y tú que trabajas, y tu pareja que a veces te escucha y a veces no, y tu madre que te dice “es que es igual que tú”, y tu suegra que te dice que haces cosas muy raras, y tus amigas te dicen unas esto y otras lo otro… ¿Qué hacemos? Lo que he dicho antes: cree en ti, no entregues tu poder a nadie; ni libros, ni conferenciantes, ni médicos, ni fármacos… Aquí está la solución.: te ha elegido, y todo tiene solució: se creativo, se creativa, sigue informándote, por supuesto. Por lo tanto, nos ponemos la mano en el corazón, no nos sentimos en absoluto mal si a partir de ahora empiezas a reconocer que tu hijo no es índigo, sino que es un hiperactivo o que tu hijo no es índigo, sino que tu hijo “es raro” o medio psicótico… No hay ningún problema: ha existido siempre esto. Es propio de la infancia. Seguirá ocurriendo, e igual descubres que tienes un índigo, porque repito: la facultad índigo es inherente a todos, es latente en todos. Se puede desarrollar en todos porque es una forma de relacionarte con la vida; no solamente desde la razón, sino también desde la intuición. No solamente desee lo práctico, sino también desde lo creativo…

 

Bien, vemos que el índigo tiene un nivel de energía tremendo, pero no siempre. El hiperactivo tiene una energía que le desborda. Se mueve compulsivamente hasta durmiendo. Tiene un nivel de energía espectacular. Iremos viendo más cosas. El índigo, si además es un niño o una niña “cristal”, es un niño o una niña tranquilo. Diferencia entre índigo y cristal: el cristal es puro amor, el cristal es pura paz; son muy pacíficos, muy tranquilos, muy quietos, muy amorosos, muy sabios, muy silenciosos… Yo les defino como los “maestros índigo”, y por supuesto, tienen las facultades índigo (es decir, las facultades de su hemisferio derecho y todas sus cualidades) altamente desarrolladas: ven otras realidades, hablan con seres de otros niveles de realidad o realidades paralelas; etcétera, como iremos viendo.

 

El hiperactivo no se concentra casi nunca en la clase o en una tarea que tú le des; el índigo sí que se sabe concentrar, siempre y cuando le hagas una exposición, o le des un aliciente creativo. Si es creatividad participativa, más. Y luego pues, tenemos aquí que yo sepa a una profesora que tiene niños índigo en su aula y aún más, muchas profesoras aquí en esta fila y psicólogas … Todas vosotras, ¿no?... Muy bien… Las valientes… Bien, pues de todo lo que yo estoy diciendo, por favor os pido (ya que tenemos la fortuna de poder contar con vuestro testimonio – y por cierto, no son funcionarias, no se limitan a recibir un sueldo a mitad de mes; son vocacionales, pues si no, no estarían aquí: estarían en el cine, o tomando café… Aman a los niños y aman su trabajo –)… os pido por favor que en este cuadro, que aunque es totalmente subjetivo porque está basado en mi experiencia (de la que aprendo constantemente sobre el tema índigo de los propios índigo, incluidos padres y educadores), en lo que no estéis de acuerdo, o en lo que queráis aportar, algún dato de enriquecimiento, os lo anotéis para cuando yo termine la conferencia y sea a nivel de preguntas. Y si estáis totalmente de acuerdo, pues también lo expresáis, porque todo lo que he puesto acá está basado en la retroalimentación para poder hablar con claridad, y para también, como les decía al principio, desmitificar este tema, el tema índigo, que se está desbordando. El oportunismo, en temas relacionados con la infancia, siempre es un peligro que nos acecha. Siempre. Cualquiera nos puede vender cualquier cosa, porque los niños son nuestro futuro, son nuestra preocupación. Por tanto, repito: no entreguemos nuestro poder. Sólo si sentimos que eso es así, nos unimos, si no, NO.

 

El hiperactivo demanda atención continuamente pero no presta atención. Digamos que le interesa tener compañía, saber que ahí hay alguien… El índigo necesita ser escuchado, demanda atención porque necesita ser escuchado, porque en algún nivel de su corazoncito, él sabe que es especial. Lo sabe, por lo tanto necesita ser escuchado. Es diferente, como hemos visto. El hiperactivo demanda atención pero no escucha: va a su ritmo, va a la suya… De vez en cuando se da cuenta de que estás ahí, pero como si viviera en otra realidad. También puede ser diagnosticado como “rasgos psicóticos”, pero no es un psicótico; “con rasgos autistas”, y no es un autista: reacciona muy bien. El hiperactivo que no es índigo reacciona muy bien al amor, a los cuidados, a la atención; a lo que no reacciona es a la queja, no habla; va de cabeza a otra actividad. En cambio el índigo se marchita, se marchita… Si tú le rechazas o se siente que no le escuchas, si prestas atención está en un rinconcito, o está mirando por una ventana: necesita ser escuchado, y por eso demanda atención. No es lo mismo que necesitar compañía.

 

Agresividad. El nivel de agresividad en el hiperactivo: es una mole de movimiento, parece que no tenga compasión; pero en realidad, como lo veremos, es que tiene problemas psicomotrices, y no controla bien el espacio; parece que no es compasivo, porque no es consciente de que hace daño a los demás. El índigo actúa con compasión, desde pequeñitos; no son combativos, ceden sus juguetes, son (y estoy hablando en términos muy generales, porque hay excepciones por supuesto) y actúan con mucha compasión para ser un niño, y para ser tan pequeñito…

 

La expresión verbal. El índigo, desde que empieza a hablar, tardan mucho en hablar, pero cuando hablan, hablan frases enteras, y otros son muy precoces hablando (Manuel tiene un hijo de tres años que tiene un nivel de léxico desbordante; él es uno de los directivos del Centro Ketzalkóatl, y da mucho placer hablar con él, porque parece que estés hablando con un niño con todo el encanto de niño, y con un sabio, como que tuviera unos secretos que necesita crecer para transmitirte). Esa es la magia de los índigos: siente; si tienes uno así, siente… El hiperactivo habla a trompicones, no se le entiende, habla frases cortas, y sólo le suele entender su mamá, su cuidadora o su papá, o una hermana o un hermano: alguien que ejerce de traductor, y además confunde los tiempos y los modos: puede hablar en indicativo o en subjuntivo: “cuando he venido comeré”… O sea… Como que tiene una falta de coherencia y de conexión con las realidades temporales, espaciales, como iremos viendo… En cambio el índigo expresa muy bien sus emociones, sus sentimientos, sus enfados, sus porqués… Parece un monstruo, porque te hace unos razonamientos con una total sinceridad del corazón. Esa es la diferencia.

 

La autoestima. El índigo tiene un alto nivel de autoestima; son como aristócratas, como principitos, como princesas… Por supuesto que son vulnerables, como todo niño. Sin embargo, el hiperactivo es consciente de que algo pasa, algo ocurre: “nadie quiere jugar conmigo, no me invitan a los cumpleaños”… A mi hijo le ocurría esto, y entonces yo le hice ser atractivo a través de comprarle juegos participativos: llevaba varias peonzas, trompos; llevada constantemente cuerdas nuevas para jugar a la comba; llevaba cartas de esas de las Pokemon para poderlas sortear, regalar. Yo “mataba varios pájaros de un tiro”: es decir, que le hacía atractivo a los ojos de los demás, porque regalaba cosas y porque llevaba juguetes participativos. Pero esto era un truco de madre (y como dicen en mi pueblo: “sabe más el diablo por ser viejo que por diablo”). Yo tuve ese problema de rechazo, y mi hijo, con sus rasgos de hiperactivo, estaba teniéndolos también. Yo los viví en silencio, porque a mí mi madre nunca me escuchó, Mi hijo me ha elegido; tiene como un 30% de potencial índigo, y bastante más de hiperactividad en su infancia; ahora tiene doce años. Ese era un truco que yo me saqué de la manga, siendo creativa, y no se si está bien o mal, pero lo único que les digo es que dio resultado: al niño empezaron a participarle, a contar con él, porque llevaba cosas participativas. Yo siento que todo vale desde el corazón para evitar el rechazo, porque el rechazo te mata, te daña y mucho. A mí me normalizaron con muchas normas, entré en el silencio y fui tartamuda hasta los treinta años. ¿Para qué tenemos qué fomentar algo relacionado con su capacidad de expresar? Si un índigo o un hiperactivo se cierra, si cierra este chakra, ( el chakra de la garganta) que por cierto es el chakra del poder, va a tardar mucho en florecer. Tendremos un adolescente silencioso, que es de lo peor, porque no sabes lo que piensa, no sabes lo que siente y no sabes qué va a hacer mañana porque no habla. Y todo esto se gesta en la infancia. Por lo tanto, el nivel de autoestima de un índigo es elevadísimo, pero si en el colegio se le rechaza, si se le está agrediendo constantemente a su autoestima…

 

Normalmente el índigo sabe más que sus profesoras, sobre todo sabe a través de una mirada sus estados de ánimo, y te dice unas cosas que te dejan helada, porque ¿cómo puede escanearte de esa manera? Te escanea, te hace un escaneo – y veo que todas aquí están diciendo que sí –. Te escanean con una mirada y no todos los profesores o profesoras tienen el nivel de humildad de saber que su profesión no implica saberlo todo y que no es necesario darle constantemente la imagen al niño de que es su fuente, su modelo. No. Hay muchas profesoras que reaccionan con el niño índigo sobre todo, se bajan a su altura física y le reconocen: “Discúlpame, sí, así es: es que hoy estoy un poco triste”. Mientras que la norma de cuando nosotros éramos pequeños ¿qué era? “Los herederos de Dios son dos: el médico y el profesor”, y no podíamos contradecirles, y en algunas ocasiones no podíamos ni mirarles a los ojos, porque no, no…

 

El hiperactivo es consciente de que “nadie me quiere, nadie quiere jugar conmigo” No tiene patrones socializantes: o sea que todavía no sabe jugar. Si hay que jugar a correr pues corre, y si avienta a tres o cuatro niños al suelo, pues lo niños se hacen daño, las mamás se quejan con la profesora, la profesora ya no sabe qué hacer, “¡sácalo de este colegio!”. ¿Y cuántos niños hiperactivos tenemos en casa sin encontrar colegio y el rechazo colegio tras colegio, la frustración, la tristeza y el daño que se le está haciendo a ese niño por su hiperactividad… Que a veces la hiperactividad está escondiendo un potencial índigo… A veces, la mayoría de las veces, y cada vez más. Y como decía anteriormente, la medicina oficial sólo ha diagnosticado, porque es experta en diagnosticar, y tenemos este diagnóstico: “los neurotransmisores no se comportan de una manera adecuada para socializarse en edad temprana, y se puede llegar hasta la adolescencia y hay rasgos de hiperactividad en el adulto a o largo de toda su vida”. Eso es lo que dicen y punto. Nada más. Por lo tanto, ¿qué alternativas dan? Una: Ritalín o sus derivados o sus afines.

 

Fíjense en lo que les voy a decir. Yo por supuesto estoy en contra de medicar, de drogar, pero en casos severos de hiperactividad que no son índigos, la medicación les tranquiliza, y por lo tanto si les tranquiliza a nivel motriz, su capacidad para fijarse y para emitir sus propios juicios a través de la observación se ira abriendo… Porque el hiperactivo no tiene modo de enlazar conclusiones, mas que de una manera: dándoles frases cortas, concretas y repetitivas, una y otra vez, con grandes dosis de amor, compañía y atención. Eso el hiperactivo puro y duro. Si cuando con esas grandes dosis de órdenes concretas, con frases cortas, amor y comprensión logramos un cambio, el hiperactivo la mayor parte del tiempo se cree que nadie le comprende, pero no sabe que ni siquiera sabe que nadie le comprende… Es difícil… Y en el momento en el que siente que forma parte de una familia, de una mamá, de un papá, de un lugar, de una casa empieza a bajar su nivel de hiperactividad, y comienza a subir (si tiene que subir) su nivel de frecuencia índigo, y la mayoría de hiperactivos son índigo. Pero primero sepamos estimar, porque si tenemos un hiperactivo, lo vamos a saber, vamos a seguir viendo y a seguir sintiendo…

 

Repito: a nivel de autoestima, el índigo la tiene muy bien, y si se le daña (incluso es aristocrático en su porte, en sus maneras y en sus contestaciones… No es maleducado, pero no le sirve el “porque lo digo yo”; te responde: “explícamelo mejor”, “no lo entiendo”, “dime por qué”, etc.), se marchita y se aísla; pero generalmente su autoestima es de un muy alto nivel. El hiperactivo sólo sabe que “nadie quiere jugar conmigo, nadie me quiere”… Esas son sus dos cuestiones que incluso tarda en decirlas. Normalmente es monosilábico: “¿Te lo has pasado bien? Si”; “¿Has jugado en el colegio? No”; “¿Han querido jugar contigo los niños? No”; “¿Con cuántos niños has jugado? No”… “¿Has jugado con muchos niños? No”. Ése es el hiperactivo.

 

Resistencia física. El índigo no suele enfermarse nunca. Y además, si se hace una herida o una fractura en el pié, en la pierna, en el brazo, sanan milagrosamente. Eso es algo que muchas mamás me dicen, y que yo también he observado. Pero es algo espectacular: Curan milagrosamente, se reponen, se recuperan y es una maravilla. El hiperactivo suele tener asma, alergias, suele tener gripas y bastantes a lo largo del año; pero sobre todo el problema del asma y de las alergias. Y si se le hacen pruebas, igual no tiene nada, pero sigue griposo, sigue asmático, sigue alérgico. Curioso… El índigo no. Hay casos de una sensibilidad en la piel, pero son casos aislados, y por supuesto hay índigos con una salud nefasta, y hay índigos parapléjicos, etc. Esto es un dato general y estadístico, subjetivo según mis estadísticas y mi experiencia, pero no es algo oficial, y ni siquiera oficioso. Es algo participativo para que vayamos sintiendo.

 

La madurez. Desde pequeñitos los índigo parecen ser lo que yo he venido en definir como unos “adultos sabios”. Es como que te está mirando alguien que conoce tu alma. Es alguien que se te mete por los ojos y te llega al corazón. Eso desde la cuna, y ya cuando empiezan a hablar, es algo espectacular, porque tienen un comportamiento muy maduro. Por supuesto son niños y pueden hacer cualquier travesura, los índigo; en cambio el hiperactivo se suele comportar como bebé, ya con 5, 6, 7 e incluso 8 años; como bebé grande, y sigue, a nivel de madurez emocional, mental, sigue costándole sacar conclusiones. No sabe sacar conclusiones. Incluso muchos hiperactivos preguntan lo que quieren que se les pregunte. Y eso sólo lo saben las mamás, algunas maestras, pero con tal de estar en la acción y en la acción no sacan sus propias conclusiones. Un buen método es preguntarles lo que preguntan, o como hace una amiga mía que tiene un hijo bastante hiperactivo, le contesta a su pregunta: “dímelo tú, tú lo sabes”, y entonces el niño se lo explica. Pero el hiperactivo, con tal de tener acción es más fácil preguntarle y que te conteste, a sacar sus propios juicios, sus propias conclusiones.

 

La medicación. ¿El hiperactivo reacciona a la medicación? Sí, reacciona a la medicación. El índigo no suele reaccionar a la medicación, no suele hacerlo. No le va la medicina alopática o los fármacos tradicionales, no le van. Entonces las mamás (sobre todo ellas), los papás y las educadoras nos preguntamos qué pasa aquí… Si le doy un antihistamínico para bajarle la fiebre, ¿cómo es que sigue con calentura, y cómo es que no está destrozado? Pues es su método de dar un estirón, o es su método de limpiar agresividad, hostilidad de su ambiente familiar, de la relación parental que hay; es su propio método de sacar la energía triste que se trae del colegio. Pero la medicación normalmente no le hace efecto, apenas crea reacción.

 

Nivel de protección. El hiperactivo es, ¿cómo lo diría yo? Como un pequeño Termineietor: no sabe cuidar ni se da cuenta de que hay plantas…de que aquí tienes un altarcito con cristales… le pisa la cola al perro demasiadas veces., aunque le encanta el perro, pero como que va mirando a todas partes y pasa el perro y lo pisa… El índigo tiene una antena especial para saber que el perro está ahí, hasta en la oscuridad. El índigo quiere tener sus propias plantas, sus propios minerales; cuidan de sus minerales. Les atraen normalmente los cuarzos rosas, los cuarzos transparentes, las amatistas, tienen su pequeña colección… La pasa muy bien en la Naturaleza, etc. Le encantan los animales, sabe respetarlos, sabe cuidarles, les habla a los animales, y muchos índigos, pero muchos reciben mensajes telepáticos de sus animales domésticos y de los animales domésticos de los demás. Bueno, y ni hablar de sus ángeles, para ellos hablar con los ángeles es algo muy normal y de sus padres que tienen en otro planeta, y cosas así. Evidentemente si llevamos a un psiquiatra infantil a nuestro pequeño índigo que habla de esto, pues le va a decir a los papás que necesita medicación.

 

Necesidad de azúcar. Total. El hiperactivo es un goloso nato: le encantan las golosinas, y en cambio al índigo no tanto. Y en la alimentación vegetariana, por ejemplo el hiperactivo, con tal de comer y comer, o tener cosas atractivas come más por los ojos. El hiperactivo come más por los ojos. En cambio el índigo un 20% de bebés índigos escupen si les das un puré en el que haya carne triturada. Comida de origen animal la detectan y la escupen directamente. Siendo bebés, y cuando van creciendo, como quieren tener películas de animalitos o bien animalitos cerca de ellos, rechazan por completo la comida que sea de origen animal. Suelen ser vegetarianos. Pero también he observado que si se les impone (porque papá y mamá son vegetarianos, hacen yoga, no fuman, y se la pasan con el Om todo el día), pues estos niños en cuanto pueden, apenas pueden se van al McDonalds… En cuanto pueden, buscan pastelitos industriales que son de lo más patético a nivel nutricional, y eso… Y son índigos, por supuesto. Pero independientemente de que sena índigos o no, todo lo que se es dado con naturalidad se vive con naturalidad, y todo lo que se es dado con marginalidad crea atractivo. Y si papá y mamá “Ommmm” todo el día, y “qué malos los yanquis y los McDonalds y tal”, generan una inquietud. El índigo es muy inquieto. El índigo no obedece por respeto o por admiración, sino por comprobación. Y te va a querer igual aunque seas vegetariana y te la pases con el Om. Pero irá al McDonalds. En cambio, si comer comida vegetariana es una celebración, hay respeto por los que comen carne, por los que fuman… Se les inculca desde pequeños a que lo auténtico es lo que sale por la boca de amor, y no lo que entra por la boca, de cualquier cosa, y que se les da la oportunidad de que ellos elijan y por supuesto se les explica que el comer carne es comer cadáveres, y que al fin y al cabo todo es vibración, pues ellos van a elegir lo correcto. Lo correcto para su frecuencia, para su energía, para su expresión.

 

El índigo tiene aptitudes espirituales, le interesa el Yoga, el Reiki y otras cuestiones de imposición de manos; le interesan las terapias alternativas, la musicoterapia, la música nueva era, la musicosofía, e incluso le interesan los cristales: le encanta tener cristales, se deja poner cristales, se deja dar masajito. Al hiperactivo necesitamos tenerlo dormido para darle masaje, porque se aburre, se cansa, y sin embargo reaccionan bien a la acupuntura, digito puntura, acupresión, y a las Flores de Bach y toda terapia floral, el hiperactivo. ¿Por qué? Porque aunque la medicina no tenga soluciones (perdón, no tiene soluciones sino sólo tiene un diagnóstico: lo que les he comentado antes de los neurotransmisores), yo, como médico naturista siento que a nivel vibracional los neurotransmisores pueden entrar en una pauta correctiva por la misma vibración que ejerce ese ritmo, esa vibración en cadencia dada por las terapias florales, las que sean. Las flores aztecas (que son de acá)… El principio del doctor Bach fue siempre que las esencias, las plantas y las flores (las curativas, las de poder) del lugar de donde uno es y de donde uno vive tienen el remedio (por eso se llaman “remedios florales”) de corregir el exceso o el defecto de la nota vibratoria que nos está perjudicando. Por lo tanto, ¿qué es un mal funcionamiento de los neurotransmisores, o una alteración del sistema nervioso central, cuya incidencia y manifestación en disfunción es un estado alterado, biológicamente hablando, del niño hiperactivo? ¿Qué es? Una disfunción energética. ¿Cómo se puede corregir? Con algo que aporte una vibración correctora, una vibración que corrija el exceso de actividad y la carencia de atención. Aquí hay terapeutas florales que tratan a niños y niñas índigo y que tienen resultados totalmente positivos, de cambiar y de positivizar el estado hiperactivo de un niño, poco a poco y paulatinamente, pero que da resultados, porque tenemos resultados. Ahora bien, a la mayoría de médicos oficiales, incluso de psicólogos, la mayoría de psicólogos y psicólogas que no tiene ni idea de la terapia vibracional, les hablas de las Flores de Bach o de las flores aztecas y te miran raro, porque no les interesa este tema, ni creen en ello… Y a pesar de que el doctor Bach, el padre de la medicina natural de terapia floral era un médico… Y ni aún así… Pero bueno, será poco a poco…

 

Los que van a cambiar los dos pilares obsoletos de la sociedad, que son el pilar docente y el pilar de la medicina son los índigo, cuando sean profesores y cuando sean médicos. De momento nos toca a nosotros, puentes índigo, padres, educadores, terapeutas índigo, somos el puente para que ellos consigan ese cambio de consciencia para relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y con la vida de una manera creativa, con nuestro tiempo libre. Si no, como decía al principio: tiempo libre, calidad de vida y tecnología sin creatividad llevan a la destrucción. Y los índigos, recordemos, son totalmente creativos. Sólo se interesan y aprenden si sienten la pasión, la creatividad y esa motivación. Aprender de forma creativa.

 

Cualquier índigo se interesa por las terapias alternativas, y reaccionan muy bien ante ellas, y el hiperactivo no tiene inquietudes espirituales, pero la gran mayoría de hiperactivos tiene la facultad índigo de poder ver seres de otra realidad, ángeles; sentir que su abuelita que murió hace cinco años les cuida, etc. Necesitan tranquilidad, por supuesto, tanto el índigo como el hiperactivo.

 

A nivel psicomotor, la psicomotricidad en el hiperactivo es problemática. No controla bien ni siquiera su propio cuerpo. Como que crece y no se ha enterado. Yo conozco hiperactivos que se tropiezan con sus propios pies. Cuando trabajaba con niños psicóticos y niños con problemas de déficit mental que les había afectado el aparto psicomotor, pues hacen eso: para salir por el quicio de una puerta, sólo que había que seguir en línea recta, y al final pues claro, se daban contra la pared, y había qué guiarles, etc. O sea que experiencia en lo que es un aparato psicomotor alterado, la tengo. Y de ahí el que observando a los niños hiperactivos, saque la conclusión (porque repito que todo esto es subjetivo, basado en mi experiencia) de que el niño hiperactivo no controla que su cuerpo crece, y como va creciendo se tropieza, va a sentarse y se cae al suelo, se da con el pico de la mesa, etc. O sea que a nivel psicomotriz el hiperactivo sí que tiene problemas. En cambio el índigo desde muy pequeñito (sobre todo si mamá y papá le apoyan) controla el espacio fenomenalmente. Le encanta jugar debajo de las sillas, debajo de las mesas y controla muy bien el espacio. Al índigo le encanta crearse espacios. Le encanta hacerse teepees. ¿Recuerdan ustedes que hacían eso de pequeños? ¿O preferían jugar con todo desparramado sin respetar los juguetes y rompiéndolos, o se hacían casitas?.... Los niños índigo hacen estas casas porque les gusta encontrarse en un ambiente como este…Sentir que su aura está protegida. Ese es el motivo por el cual antiguamente en las cunas se nos ponía una tela, como en los cuentos de hadas: que cuando nacen el príncipe o la princesa duermen en una cuna con telas así; pues eso no tiene mayor secreto que el hecho de equilibrar nuestras auras. Porque cuando somos pequeños realizamos tantas actividades, nos manejan, nos jalan (el mundo de los mayores es así); pellizcos cariñosos, apretones, y los niños necesitamos equilibrar nuestros campos energéticos, y de ahí que el niño índigo, el niño que tiene su potencial de la parte derecha del cerebro expandido, o en vías activas de expansión, necesita reestructurarse, sentirse protegido; sentirse que se esconde debajo de una tela, una tienda, un “tipi” indio; debajo de la cama: lo necesita. En cambio, el hiperactivo es todo lo contrario: si lo metes en un lugar no le ve la gracia a estar ahí debajo jugando, a menos que se quiera esconder momentáneamente, pero necesita agilidad. El hiperactivo necesita actividad; el índigo también, pero de otro tipo, y puede estar debajo de su casita de tela durante mucho tiempo.

 

Ante las situaciones nuevas, el hiperactivo se descontrola más todavía, se desborda, se sobreexcita; el índigo observa, disfruta, hace preguntas, aprende, se la pasa bien. El índigo por muy pequeño que sea, no está extraño en el mundo de los adultos, no extraña. Los adultos son seres a veces más inmaduros que él, y a veces le inspiran compasión. Hace las preguntas directas, y sabe cuando tu falta de brillo en los ojos es por el corazón, por una necesidad o por una tortura que llevas aquí, Lo sabe; no es un traductor ni un oráculo, pero es un ser sabio, y lo sabe. Y te hace las preguntas y te da las sugerencias desde su corazoncito infantil para hacer de catalizador. Es una maravilla, el índigo, en ese sentido. En otro, pues es un niño, al que de vez en cuando lo meterías en la nevera un ratito… para ver si se congela un rato, porque también tienen mucha actividad, como hemos dicho antes. ( Risas)

 

Socialmente el índigo es respetuoso y amable, y el hiperactivo es un torbellino. Súper torbellino siempre. Le cuesta mirar a los ojos de quien le habla, y hay que estar dándole frases cortas. Yo a veces veo papás de hiperactivos que les dan grandes sermones, mítines, frases larguísimas interminables, y el niño ya iba tres galaxias diferentes de viaje y ha vuelto. No se está enterando de nada de lo que papá o mamá estaban hablando. El niño hiperactivo necesita frases cortas, repetitivas y premios y autoridad amorosa. Algo concreto y nunca ceder, porque el hiperactivo es muy dado a tirarse al suelo, a dar pataletas, a golpear y golpearse. Repito: algún profesional podría diagnosticárnoslo como psicótico o autista, pero no lo es en absoluto. Está bastante desconectado de esta realidad (y con la terapia floral se puede corregir esto), pero no es autista ni psicótico: Es hiperactivo, y algunos de nosotros también lo fuimos, pero como no existían los psicólogos, repito, “si no hay psicólogos no hay traumas”; por lo tanto, cuando éramos pequeños como no había psicólogos, pues no nos traumábamos. Crecimos arrastrando maletas energéticas que unos las hemos debido transmutar, liberar, perdonar unos de una manera y otros de otras, y que en definitiva nos han servido para sí que estemos preparados, sí que sintamos que podemos ser padres tanto de un hiperactivo como de un índigo o de un índigo hiperactivo o de un hiperactivo que será índigo.

 

Ante una pérdida, el hiperactivo como que no se da mucha cuenta, como siempre está en la acción, a la mejor algún día pregunta: “¿Y el abuelito dónde se ha ido?”. “El abuelito ha muerto”. “¿Y cuando va a llegar?”. Y a los tres o cuatro meses: “¿Cuándo me dijiste que va a volver el abuelito?”. “El abuelito ha muerto”. “¡Ah!”… Hasta que va creciendo ya va entendiendo. Como que el tema de la muerte, la vida, como que su mente está bastante atemporal. El índigo también tiene una mente bastante atemporal, pero sabe que nacer es morir a otra realidad, y que morir aquí es nacer a otra realidad allí de alguna manera lo sabe. Y es más, te dice: “El abuelito se ha ido su cuerpo, pero al abuelito yo lo siento, yo lo veo, viene a mi habitación”… Te las puede decir cualquier cosa de éstas. Eso ante una pérdida.

 

Necesidad de amor y de cuidados. El hiperactivo constantemente, siempre porque es su base, el amor es la base para que se desarrolle y madure. ¿Qué hacían con nosotros cuando éramos pequeños, con los hiperactivos? Nos apartaban porque éramos un estorbo: no se nos podía llevar a las fiestas, tocábamos y rompíamos las cosas, y el hiperactivo es igual. Entonces necesitamos atención y cuidados siempre. El índigo por supuesto que también, pero lo hace cada tanto. El índigo sabe cuando estás haciendo un teatro, o cuando estás haciendo un cumplido. Si tienes un índigo en clase o sobretodo en casa, sabrás muy bien de lo que hablo cuando viene una visita o un amigo o una amiga, y el índigo le hace el escáner y ni siquiera se molesta en ser cariñoso ni amable. Y efectivamente esa persona, pues como que tiene una vibra rara, muy rara, y puede que tu no te hayas dado cuenta pero el niño si,  y si no al tiempo. El índigo no suele equivocarse casi nunca, casi… Tampoco lo vayamos a tomar como un oráculo de amistades: “al nene no le cayó bien, no lo invites más”… Pues no…

 

Les cuento algo anecdótico: los índigo tienen memoria atávica, tienen memoria de otras vidas. Y esto no es razonable, no está en la razón. Sólo sabe que “viene una amiga de mama”, y se pone en guardia, y le dice por ejemplo: “¿Y tú qué haces aquí?, ¿Por qué has venido a mi casa? ¿Tú no tienes casa? ¿Tú no te vas a ir a dormir a tu casa?” Y tú dices: “Dios mío, pero si mi niño es índigo, y es muy amable y muy amoroso, ¿cómo le habla así a mi mejor amiga?”. A lo mejor tu mejor amiga en otra vida fue la mujer de tu esposo, y el niño lo ha escaneado, y eso es: “peligro, peligro, papá y mamá pueden tener problemas, peligro, peligro”… ¿Cómo reacciona? Rechazando a tu mejor amiga, y la echa de casa. Pues no vayamos a tomar ahora a nuestro índigo como un oráculo y luego… ( Risas) . Es que el índigo escanea, y como no sabe, porque es pequeño, saca conclusiones y lo único que hace es no comportarse de una manera tan amable con esta persona o con la otra.

 

Temeridad. El índigo es prudente y sensato, lo cual no quiere decir que no esté una mañana jugando a la pelota y salga volando la pelota y tenga un percance. En cambio el hiperactivo no tiene ningún sentido de la temeridad. Hay que estar vigilándole constantemente. Es más: en algunos hiperactivos he observado que les importa muy poco su vida, pero realmente muy poco. Y los índigos en ocasiones hablan de “querer volver”: “me quiero volver a mi país”, “me quiero volver a mi planeta”, “me quiero volver con mi otra mamá”, o “con mis otros papás”; “no quiero estar aquí”, “no quiero ir al colegio”… Y no lo dicen como una queja, sino que lo dicen desde el nivel del alma: Están hartos, tanto el hiperactivo como el índigo. Tienen no sé, como si se tratara de otra escala de valores en cuanto a su integridad física, tanto el hiperactivo como el índigo. Hay que ir con mucho cuidado con ellos, porque podrían perfectamente tirarse por una ventana convencidos de que no les va a pasar nada, y si les pasa ¿qué?... No tienen sentido de la temeridad.

 

En cuanto a los juegos, como les explicaba antes, los juegos de los índigos suelen ser participativos; no competitivos, no agresivos, aunque cuando van creciendo pueden aficionarse a las maquinitas de matar marcianos porque tiene una capacidad que también tienen los delfines, que son nuestros índigos del mar: Tiene  la capacidad de saber distinguir la realidad virtual, e incluso la realidad en tiempo real y la realidad real. Es decir que un niño índigo sabe perfectamente que si su mamá sale por la televisión, o sale en una pantalla de  circuito cerrado porque trabaja en una tienda y sale ahí por el aparato de seguridad, sabe que esa es su mamá pero que no está ahí en esos momentos. Los delfines también, qué curioso. Si ponemos un monitor en una balsa donde estén entrenando los adultos, las hembras adultos, y en otra balsa están los bebés delfines viendo por un monitor, saben que su mamá está ahí en tiempo real pero no en tiempo espacial: no comparte el mismo espacio pero sí el mismo tiempo. El niño índigo sabe que esta que sale por la televisión es su mamá, pero en la planta de arriba donde trabaja como personal de seguridad. Y si su mamá o su papá son actores, saben que el de la película es su papá, que está ahí, pero que no está en tiempo real, porque el tiempo real lo vive con él. Curioso esto. Esto es una facultad de la mente atemporal psicomágica del hemisferio derecho. Por lo tanto en el índigo está muy desarrollada. El hiperactivo no lo distingue: si ve a su mamá en un monitor entra en caos: “¡mamá, mamá!”, y le grita para que le oiga mejor; “¡mamá, ven, mamá, mamá!”, incluso en una foto… Y los hiperactivos es muy curioso, porque cuando les hablan el papá, la mamá, los abuelitos por teléfono, miran el teléfono, porque están esperando que salgan por ahí… Sí, es algo que para ellos es como magia, y piensan: “si te oigo te tengo qué ver”. Es razonable.

 

¿Miedo a la oscuridad? Sí y sí, con una variedad: lo expresan un 25% de índigos, y el otro 75% no lo expresa pero lo sufre igual. Tienen miedo a la noche, a la oscuridad, y a un punto o dos rojos, que se manifiestan cuando están solos y a oscuras. Esto hasta que no son adolescentes no lo suelen comentar ni decir, y este es un dato del que tengo más de 200 casos. Es más: todavía no me he encontrado a un índigo adolescente por supuesto (a un niño no se lo pregunto para no causarle temor… Si me lo cuenta ya lo se, porque yo le pregunto: “¿Y qué te da miedo cuando estás a solas en tu habitación?” . “Que esté oscuro”. “¿Por qué te da miedo que esté oscuro?”. Y en ocasiones algunos lo dicen: “por los ojos”. “¿Qué ojos?”. “Los ojos rojos”). En cambio el adolescente, que se supone ya ha superado ese miedo, cuando se lo pregunto siempre reaccionan igual, porque dan un paso así (hacia atrás)  y me dicen: “¿Y tú cómo puedes saberlo?”. “Pues lo se”. Es uno o dos puntos rojos que acechan, acechan siempre. Es un reto de poder, y se los digo por si son terapeutas o tiene relación con adolescentes índigo que les pueden hablar de esto. Es un reto de poder. Es su propia energía. Esto un niño no lo puede entender, pero un adolescente ya casi sí: es su propia energía de reto, es la tentación. Todo ser iluminado, todo ser que tiene luz en los dos hemisferios (no que sea un elegido y que levite, sino que tiene luz, que se maneja con las dos formas mentales: la intelectual y razonable y la intuitiva y curativa). Es un reto para superar cualquier temor o cualquier miedo que le pueda dar la oscuridad, la noche. Es un reto para iluminar, para llenar de luz esos dos puntos rojos y que se desvanezcan. Es como un auto acechador y hay que superarlo, hay qué vencerlo; no le puede dar miedo, nada de miedo a un índigo, porque es un ser de muchísimo poder. Evidentemente, esto de los puntos rojos y del miedo a la oscuridad en un índigo, tampoco lo va a entender un medico o un psicólogo  que no tenga idea de las energías.

En el hiperactivo el miedo a la oscuridad es debido a una exacerbada necesidad de compañía, de sentirse acompañado y de querer dormir en la cama de los papas.

 

La obediencia. Para que un índigo te obedezca necesita que le des explicaciones. Para que un hiperactivo te obedezca sólo necesita paciencia y órdenes cortas y concretas y repetitivas…

 

Y ahora hemos terminado, y ahora pasemos a las preguntas. Es su tiempo para preguntar o para compartir algo brevemente, diciendo aquello que nos puede enriquecer a todos. Les doy las gracias a todos los asistentes y ya saben que estoy encantada de estar aquí un año mas en México y si ustedes siguen siendo así conmigo…al final tendré que venirme a vivir aquí definitivamente porque año tras año, los meses que aquí paso se me hacen mas cortos…GRACIAS.

 

 

 

 


DISCIPLINANDO AL NIÑO ÍNDIGO

por Robert Gerard, Ph.D.

PARA UN NIÑO ÍNDIGO LA DISCIPLINA ES VITAL. Como ellos son tan creativos y atléticos, siempre están tratando de hacer cosas y de explorar más allá de sus limites. A la vez que quieren sentirse seguros también están constantemente explorando los límites de seguridad, y quieren saber además sobre las experiencias de vida que no les van a servir en sus altos propósitos. Frecuentemente escucho a los padres "decir" a sus niños qué pueden y qué no pueden hacer. Esta actitud sofoca su creatividad y reprime su natural expresión. Ellos responden entonces volviéndose defensivos y odiosos. El término “Disciplina amorosa” lo he usado para significar un proceso disciplinario que intenta servir los intereses espirituales de los niños. La disciplina amorosa está basada en las siguientes normas:
1. Mantenga al niño informado e involucrado en los asuntos

2. Prevenga malentendidos simplemente dando explicaciones.

3.No reaccione ante su niño

4. Evite estar dando órdenes

5. Mantenga su palabra

6. Enfrente cada situación en el mismo momento en que ocurre.

7. No los golpee o use lenguaje ofensivo.

8. Deje que sus emociones le muestren amor.

9. Si tiene que darle una reprimenda trate de que esta situación se convierta en un "tiempo de interrupción". Háblele sobre la situación antes y después de la reprimenda.

10. Acérquesele siempre, después de una reprimenda y asegúrele que la situación ya ha pasado y que todo vuelve a ser como antes.

La gran sorpresa de actuar conforme a las normas anteriores es que su hijo lo respetará por su sabiduría y prudencia permitiendo a su vez que su energía Índigo florezca entre ustedes Yo le concedo a mi hija Samaría abundante libertad y creatividad pero ella rara vez escapa al estricto ojo con que observo su actitud y comportamiento. Aparentemente puedo lucir como un padre estricto pero Samaría conoce muy bien los limites y cuando tengo que disciplinarla, ella me agradece por ser capaz de manejar la situación. Un no-no bien grande a los "padres sobreprotectores". En lo más profundo de sí mismos, muchos padres temen el abandono y la pérdida del amor de sus hijos. Estos padres tratan de ganarse el favor de sus hijos siendo demasiado indulgentes. Una vez que el niño se da cuenta de que pueden controlar el comportamiento de los adultos, ellos los controlarán sin duda alguna. Si se le permite, el niño índigo puede adoptar el papel de los padres. Esto complica las relaciones e induce al niño a adquirir los defectos de sus padres y a no vivir en su propio presente. Los padres deben ser muy conscientes de su relación con un hijo Índigo. Quizá el consejo que recibí de una clarividente deba compartirlo aquí.
"Roberto, LO QUE NECESITA TU HIJA ES GUÍA. AMOR Y DISCIPLINA. ELLA CONOCE SU PROPÓSITO Y MISIÓN... SE SU GUÍA". Este consejo me ha ayudado enormemente.


(Extracto del libro Los Niños Indigo de Jan Tober/Lee Carrol)

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LOS JÓVENES Y LA VIOLENCIA


En estos tiempos es comun que los adultos, en especial padres y maestros, esten muy preocupados por conductas agresivas observadas en niños y adolescentes. Estamos en los umbrales de una nueva era en la que la vibración planetaria esta siendo cada vez mas acelerada y esto necesariamente implica un cambio de conducta en la humanidad. Sabemos que muchos de los niños que nacen actualmente son poseedores de un nivel mas evolucionado de conciencia y desde su nacimiento nos sorprenden por su capacidad emocional, su inteligencia y percepción. Esto no es tan difícil de comprender ya que los humanos somos parte activa en estos cambios planetarios. La pregunta que si cabe hacerse es : ¿ como es que estos seres que nos han sorprendido con sus capacidades en la temprana edad han desarrollado conductas violentas durante su desarrollo.?

LA INCOMUNICACION ES LA MADRE DE LA VIOLENCIA

Es muy alentador que las autoridades de establecimientos a los asisten niños y adolescentes estén especialmente preocupados por el tema de la violencia. También observamos una gran predisposición para debatir sobre este tema. De esto podemos deducir el gran poder que posee la violencia para comunicar que el rumbo debe ser modificado. Las nuevas generaciones muchas veces la utilizan como un medio de expresión, Debido al abismo que separa sus necesidades de las de los adultos, ellos encuentran en la violencia un medio por el cual manifestarse y ser considerados sin que sus reclamos sean postergados. Hemos observado que normalmente cuando se debaten estos temas se pone en relieve las necesidades de los padres y maestros. -¿Pero sabemos cuales son las necesidades de los más jóvenes? Las tendencias de las políticas mundiales nos alertan sobre el futuro de un mundo en donde serán cada vez mas los excluidos, y cada vez menos los que estén al alcance de una calidad de vida digna desde el punto de vista de la salud, educación y desarrollo. ¿ Sabemos realmente como es el mundo que les espera? ¿ Los estamos preparando para contribuir verdaderamente en la transformación o simplemente para que no queden en el bando de los excluidos.? Estamos convencidos que si el debate se centrara en las verdaderas necesidades de los mas jóvenes obtendríamos las claves para construir un mundo mejor .La violencia es simplemente un recurso para expresar la impotencia. Debemos encontrar el contenido de la frustración que se esconde detrás de ella..
Al comienzo dijimos que estos jóvenes nos sorprendieron de pequeños por su gran sensibilidad emocional. Ellos son esponjas captando todas las emociones del ambiente. ¿qué posibilidades tienen de liberar el miedo, la culpa, el juicio que han tomado de los adultos y de sus propios compañeros?. Los índigo muchas veces son espejos de su entorno. ¿Por que no sacar la mirada sobre ellos y comenzar a mirarnos a nosotros mismos? Sus sentimientos de incomprensión y soledad no tienen espacio para ser manifestados. Es difícil sentirse diferente a todos los demás. Sentirse lleno de sentimientos, percepciones y energías que uno no comprende. Considerar que el mundo se mueve de una manera distinta y sentir que es difícil que las personas comprendan esta mirada sobre las cosas. Por eso es importante lograr una comunicación lo mas fluida posible. Darles la posibilidad de que puedan venir a nosotros cuando se sientan heridos y puedan reconocer esa herida. Estar alli para ayudarlos a sobrellevar la situación. Ayudar a detener la violencia, implica permitirles cuestionar cosas, expresar su punto de vista y sus creencias sobre este mundo. Compartir opiniones y llegar a un punto de encuentro. Compartir las responsabilidades, dándoles un punto de apoyo para descubrir sus propios talentos y capacidades.
Imaginense subidos a un tren con rumbo equivocado del cual no pueden bajarse en ninguna estación ya que que las puertas del vagon en que uds se encuentran estan bloqueadas. Imaginen si ademas estan apurados y apunto de perder una gran oportunidad. Cada uno manifestaría una conducta diferente acorde a sus recursos y limitaciones personales, y seguramente mas de uno, a causa de la importencia, terminaria dandole golpes a la puerta . Siguiendo este ejemplo la pregunta que cabe hacerse es ¿qué haría cada uno de nosotros en una situacion asi? Considerando que es muy dificil cambiar el rumbo de un tren en marcha, lo primero que debemos intentar es detenerlo y poner a disposicion los recursos necesarios para que cada individuo encuentre su propia puerta.,

¿ QUÉ ES LA VERDADERA COMUNICACIÓN?

En su libro Carta a las Escuelas Krishnamurti nos dice “La comunicación no es tan solo intercambio de palabras, por bien articuladas y claras que estas palabras puedan estar; es algo mucho mas profundo que eso. La comunicación es aprender uno de otro, comprenderse el uno al otro”.
Una de las causas principales de la incomunicación es partir de premisas, preconceptos , pretender etiquetar a las personas y clasificarlas. Por lo tanto el hecho de clasificar a un niño o un joven como violento, hiperactivo, con déficit de atención, inquieto, etc. no solamente contribuye a limitarlo si no que refuerza nuestra propia limitación. Por esta necesidad y tendencia de clasificar muchas veces llamamos síntomas a lo que son simplemente características. Es muy importante establecer que cuando se habla del síntoma de una persona sobre todo de un niño se le esta transfiriendo el problema a él. Si comprendemos que cada ser es un individuo que posee innumerables cualidades y características y nos involucramos activamente en la comprensión de sus necesidades . tendremos frente a nosotros la posibilidad de reconocer las nuestras. . Esto implicaría un avance en la comunicación y empezar a poner fin a la violencia.

Eduardo Melamud
Sandra Aisenberg

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Una nueva forma de aprender 

En estas últimas décadas hay una enorme cantidad de niños diagnosticados con Déficit de atención (ADD) e Hiperactividad. (AHDD) que va aumentando con el paso del tiempo. Los síntomas más comunes de estos dos síndromes son: la distracción, la impulsividad y la Hiperactividad, y se caracterizan por la inhabilidad de mantener la atención enfocada.
La nueva generación de niños tiene características que al ser desconocidas por padres y maestros, los lleva a ser etiquetados como niños con problemas o con dificultades en el aprendizaje, ya que estos síntomas son socialmente molestos y difíciles para la convivencia.
En realidad estos niños tienen un nivel de inteligencia más elevado que el promedio al que estábamos acostumbrados y tienen una manera distinta de aprender ya que utilizan capacidades que en la mayoría de los adultos se encuentran dormidas.
Si podemos escuchar su mensaje veremos que lo que necesitan es que la educación se adapte a ellos para puedan manifestar todos los dones que traen consigo y que los adultos también podamos evolucionar despertando estas capacidades en nosotros.
El desafío es descubrir a aquellos niños que por tener capacidades diferentes han sido etiquetados por un diagnóstico que no les corresponde ya que cuando logramos despertar su entusiasmo no tienen la menor dificultad para lograr la concentración y la atención necesaria para realizar aquello que realmente les interesa.
Por lo tanto este diagnóstico puede llegar a ser más traumático que el síntoma mismo, haciendo en muchos casos que el niño bloquee sus propios dones y subestime sus capacidades sintiéndose disminuido.
Por eso antes dar un diagnóstico es importante que sean consideradas otras posibles causas para estos síntomas teniendo en cuenta las características de estos niños y lo que nos están queriendo transmitir a partir su comportamiento

¿ COMO PODEMOS AYUDARLOS?

A continuación enumeramos algunas sugerencias :

1- Utilizar técnicas que los ayuden a conectar a tierra, ya sea creando rituales creativos y con un sentido profundo, utilizando visualizaciones, pasando tiempo en conexión con la naturaleza o llevando la naturaleza al hogar.

2- Permitirles tener tiempo libre y un ambiente tranquilo es esencial para su bienestar mental.

3- La disciplina amorosa es vital para los Índigos. Darle al niño elecciones con la consiguiente explicación de sus consecuencias.

4- Encontrar una escuela que permita que su hijo aprenda a través de sus dones, utilizando tanto el hemisferio derecho como el izquierdo del cerebro

5- Cubrir las deficiencias nutricionales y comer comidas integrales y completas que cubran sus necesidades.

6- Sanar a los padres implica sanar al hijo. Relaciones insalubres, ponen limitaciones a la unidad familiar.

7- Los padres que desarrollen una visión holistica estarán mejor preparados para tratar con estos niños.

8- Aprender como funciona el cuerpo, la mente y el espíritu del niño.

9- Confiar en la propia intuición, ya que cada niño es único, y tienen necesidades, deseos y gustos propios. EL objetivo es encontrar la manera de equilibrar tanto al niño como a su familia en su vida diaria.

10- Tanto las medicinas naturales, incluyendo las hierbas y las terapias energéticas funcionan bien con los índigo, ya que estos son extremadamente sensibles a la energía.

11- . Explicarles claramente lo que se espera de ellos.

12- Darles las herramientas y las oportunidades para que puedan desarrollar sus capacidades.

13- Ser flexibles en nuestros puntos de vista y expectativas en relación a nuestros niños.

14- Escucharlos! Son sabios y sabrán cosas que nosotros no sabemos.

15- Tratarlos con respeto y honrar su existencia en la familia.

16- Hacerles saber que apoyamos sus esfuerzos y los valoramos en la diferencia

17- Enseñarles a autodisciplinarse y administrar su propia energía.

18- No mentirles nunca, mas allá de la edad que tengan, ellos siempre lo sabrán

19- Si los llenamos de amor, paciencia y armonía, florecerán para siempre.


Extractos del Libro Niños Índigo: Nuevos Niños, para una Nueva Tierra. Colección Infinito - Sandra Aisenberg/Eduardo Melamud.

 


 

Extracto de una entrevista con el terapeuta Henning Kolher
por Thomas Stockli publicada en el Semanario Das Gotheanum el 11-02-01
- Traducción Elizabeth Rohner.

¿ Que puede decir de los niños hiperactivos que sobre todo son mencionados en el libro "Los niños índigo"?

Todos conocemos los síntomas negativos, no necesito enumerarlos aquí. Pero ¿ qué pasa con los aspectos positivos? Estos niños se destacan por su gran impulso por actuar; un impulso creativo, entiendase bien.

Ellos rebosan de energía, pero no se trata simplemente de un difuso exceso de energía ( debemos superar la idea de una maquina a vapor) sino que se nos evidencia cómo el impulso de calor y movimiento obrante en el proceso de encarnación irrumpe con fuerza inusitada; es como si el sentir vital básico de estos niños expresara : ¡ Solo tengo poco tiempo y es tanto lo que debo llevar a cabo! Aquí se presenta un exceso de compromiso con las fuerzas del Yo, en especial con las fuerzas superiores del Yo. El llamado síndrome hiperactivo es un realidad un puro decir Si a la vida, una pura alegria de crear: es un desbordante anhelo de hacer el bien. Es lógico que esto cree toda una serie de dificultades. Pero cierto es que se nos presenta una extraordinaria capacidad que debemos reconocer, apreciar y fomentar ( en vez de estrangularla)

El irrefrenable impulso de actuar solo representa una cara de la medalla. Los llamados niños hiperquineticos tienen además una marcada necesidad de comunicarse. Ellos son "comunicadores primigenios" – son espontáeos, inventivos, necesitados de comunicarse, generosos y muy amigables. Nada les causa mayor placer que poder regalar algo a alguien. Estas características muy raramente son mencionadas en los tratados específicos. Es ilimitado su interes por todo el mundo; son aventureros de la vida.- aquel que pueda afirmar lo mismo de si, tendrá un buen trato con ellos. Pero también es cierto que su disposición al riesgo a veces nos deja sin aliento.

...Los niños hiperactivos son pequeños anarquistas, y eso no se les perdona. Dicho de manera algo exagerada: ya nacen con una exigencia de libertad que en realidad es propia de la pubertad, y a veces nos asusta su disposición para asumir riesgos.

En los niños hiperactivos encontramos en realidad todos los atributos del "hombre del futuro" como a menudo se lo divulga: sumamente flexible, de amplias capacidades, lleno de ideas, comunicativo, dotado para lo técnico, emprendedor y dispuesto al riesgo. A pesar de ello, estos niños no son bien vistos, pues a su talento se agrega su aspecto de inadaptados, de "indómitos", una postura antiautoritaria innata unida a un elevado sentido de justicia. Y esto es considerado inoportuno en un mundo que apuesta al "nuevo tipo standard conformista" , al hombre que aprueba todo, que se adapta. Y entonces se dice : algo no funciona en el cerebro de estos pequeños revoltosos, están mal de la cabeza.

Por lo demás, estos niños ya vienen dotados de una clarividencia rudimentaria. Quien observe con exactitud descubrirá sus capacidades telepáticas en ellos. Saben de conversaciones en las que no participaron y a veces contestan preguntas que en ese mismo momento se les iba a formular. Es muy probable que sean capaces de "leer" el lenguaje corporal de los demás.

Pero si no me equivoco, también poseen posibilidades "atmosféricas" de percepción extremadamente sutiles, unidas a un acrecentado sentido por los pensamientos que ya no depende necesariamente de una transmisión verbal.

... Si los nuevos niños son considerados como trastornados en sus funciones cerebrales y "normalizados" de a millones con medicamentos como la Ritalina, significa esto para nuestro mundo una catastrofe que lentamente avanza. Pero si en cambio estamos dispuestos a recibir y acompañar a estos niños de manera adecuada y a transformar nuestra conciencia en bien de ellos, entonces podrá comenzar un movimiento de raices de pasto, del cual el movimiento del año 1968 solo fue una torpe vanguardia.

 


 

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