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María
Dolores Paoli especialista en psicoespiritualidad
nos dice:
‘’Los niños índigo
son inquietos, les cuesta mucho mantenerse en un mismo sitio y
pareciera que no se cansan. Esto es por que tienen un alto
voltaje de energía. Es como si tuviesen una capacidad de 10 000
vatios pasando por un cuerpito que solo maneja 100. De ahí que
necesitan liberar ese voltaje moviéndose y se los
califica de hiperkineticos.’’
Tienden a aburrirse fácilmente
de las cosas y solo ponen atención y concentración en aquello
que es de su interés por lo que los niños índigo están
teniendo muchos problemas con el sistema educativo, con la
autoridad y la memorización.
Ellos aprenden por
participación en forma exploratoria creativa y
reflexiva. Les gusta ser autores y no seguidores. Como aprenden
mas rápidamente a través de la experiencia que de la enseñanza
impartida por otros se aburren fácilmente y pierden interés en
las cosas rápidamente. Su forma de aprendizaje tiende a ser
menos lineal que la del promedio, lo que les dificulta adaptarse
a la presentación secuencial de la información utilizada en la
mayoría de las instituciones educativas.
Procesan mayor cantidad de
información a través del tacto por lo que necesitan estar
tocando algo para fijar mejor la atención, esto hace muchas
veces parezcan distraídos o con dificultades en la concentración
“.
Como son particularmente
creativos, siempre encuentran una mejor manera de hacer las
cosas, tanto en la casa como en la escuela, lo que los hace
aparecer como rompedores de sistemas. Son
desestructurados en su manera de pensar, ya que utilizan
patrones de pensamiento asociados al hemisferio derecho. A causa
de esto, no se relacionan muy bien con los sistemas que se
basan en el orden y el ritual.
Por ejemplo permanecer en
fila o sentados en una clase va en contra de su instinto
natural. Tienen dificultades para aceptar una autoridad absoluta
y no responden a los castigos como método disciplinario.
Son felices estando solos y
prefieren jugar con uno o dos amigos que participar en grandes
grupos. Parecen antisociales a menos que estén con seres
afines. Por consiguiente se les dificultan las relaciones
sociales sobretodo en la escuela.
Desde muy pequeño se
comunican con los ojos; tienen una mirada profunda y sabia.
Extracto del Libro Niños
Índigo “Nuevos Seres para una Nueva Tierra”
Eduardo Melamud
/Sandra Aisenberg Colección
Infinito Editorial Kier
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